06 septiembre 2010

Mi perro sólo come la mitad del alimento que haya en su plato


Y pensaréis que cuál es el interés de la afirmación que consta en el título del post.
Para mi perro el interés radica en que sólo ingiere la mitad de su ración diaria a menos que un alma caritativa (propia de un ser superior, ¿nosotros?) gire su plato de comida 180 grados.
Para mis suegros, que cuidan de él, sugiere que deben contemplar este detalle cada noche cuando le ponen de comer.
Para mí, intento encontrar una relación entre la heminegligencia visual que he osbservado en humanos y la incapacidad de mi perro de "ver" la otra mitad del pienso sobre su plato.

Sí, pienso que no atiende a esa mitad que siempre deja "para después", un después que se haría eterno si nadie girase su plato en alguna ocasión. Si atribuyo este comportamiento del perro a un deficit visual, no podría explicar que cada noche deje de comer la mitad (exacta, además) izquierda del plato, ya que dicen que los perros tienen un olfato muy potente y, por tanto, aunque no la viese podría olerla, ¿no?

Quizá estoy siendo muy simplista en mis razonamientos, pero me resulta sorprendente.
Cuando este animal era más joven (hará unos 9 años) tuvo un accidente, un coche le atropeyó golpeándole en la cabeza (y en el tronco), el impacto se produjo en la zona parietotemporal derecha. No sé nada sobre el cerebro de los perros, poco sobre sistemas nerviosos de ratas, pero en humanos la heminegligencia o el neglect se ha relacionado con lesiones en el lóbulo parietal derecho.


¿Será posible?

He buscado en la web, una primera revisión rápida, y no he encontrado ningún comentario de personas con mascotas que compartan esta extraña afición de mi perro, pero seguiré buscando. Al fin y al cabo el espíritu empirista se lleva por dentro. Me alegra.

3 comentarios:

Vínculos. Psicología dijo...

Muy bueno el post, si te sirve de algo, Telma (la perra de mi amiga Cristina)deja de comer en cuanto se hace un hueco en su pienso, va comiendo bien en el centro del cuenco y en cuanto se vacía, deja de comer hasta que alguien lo vuelve a alisar.
Cristina asegura que su perra es muy fina para rebañar los bordes del cuenco. Desde Pavlov, no se ha vuelto a hacer un descubrimiento igual!!! Un saludo

Diseño Web Cádiz dijo...

Buena información, muy interesante gracias por compartir.

Unknown dijo...

Acabo de ver este post y lo he encontrado porque mi perro hace exactamente lo mismo. Me parece muy curioso