04 febrero 2007

Personal Values



JC me ha dado el empujón definitivo para que escribir hoy en mi blog pase a ocupar el número uno de mis prioridades.

Como comenté (hace ya bastante tiempo), el post anterior estuvo motivado por una discusión que surgió en clase cuando hablábamos de la Terapia de Aceptación y Compromiso. Este nuevo enfoque era desconocido para la mayoría de quienes nos encontrábamos allí, su aplicación a los trastornos psicológicos todavía no está demasiado extendida en nuestro país.

No cabe duda acerca de la calidad de los profesionales que operan en clínica apoyándose en terapias cognitivas. Las aportaciones del psicoanálisis posibilitaron el avance de la disciplina psicológica como ciencia, a pesar de aquello que esgrimen los detractores de Freud sobre su falta de “cientificidad” a la hora de aplicar sus terapias y redactar sus teorías. En realidad lo que Freud hacía se denominó más tarde "estudios de caso"; algunos dirán: “¡nada que ver!”. Puedo asegurar que gran parte de la literatura que existe hoy apoyando un tipo de terapia u otro con base en este tipo de diseño añorarían, si sus autores contasen con el don de la auto-exigencia y capacidad crítica, la vida profesional que Sigmund Freud desarrolló.

Sea como fuere, la psicología cuenta, para bien o para mal, con multitud de acercamientos teóricos contrapuestos en busca de la comprensión y manejo de la conducta humana. En realidad yo todavía no acabo de ver esa diferencia tan enorme que separa a cada corriente teórica, más bien observo pequeñas variantes que no hacen sino focalizar sus esfuerzos en distintos aspectos aislados del Ser Humano. Aunar esos “esfuerzos” seguro que está más cerca del objetivo que una sola de sus ramas.

Ya hemos debatido en este blog la visión que tiene la población (generalizando) sobre la psicología como disciplina y los psicólogos como consejeros que van a escucharte (o fingir que lo hacen) a cambio de tu dinero. Dicho así, cualquiera puede ser psicólogo. De hecho, desgraciadamente en la actualidad hay pocas personas que no tengan esa “intuición” a partir de la que puedes ir sacando los consejos o las palabras que mejor se adapten a lo que el otro quiere escuchar. En este sentido creo que las terapias de orientación conductista dan una imagen diametralmente opuesta a esta creencia. Una terapia basada en los principios del conductismo augura un cambio en el comportamiento en el sentido deseado, pero atención, sólo si es guiada por un terapeuta experimentando en el uso de tales principios básicos. Que nadie me malinterprete, he leído, he comprobado, he estado presente, en situaciones en las que la mejor solución para un paciente pasaba por aplicar terapia cognitiva o cognitivo-conductual. Sin embargo (y aquí es donde creo correr el riesgo de ser malinterpretada), creo que llevar una sesión bajo los dictámenes de un tratamiento conductual requiere mayor cualificación que dirigir una sesión basándonos exclusivamente en terapias cognitivas. Quiero decir con esto que a mi vecino le resultaría más complicado desarrollar la Terapia de Aceptación y Compromiso (por ejemplo), que intentar convencer a otra persona de lo “equivocado de sus pensamientos”.

En este punto, me acerco a la Terapia de Aceptación y Compromiso con curiosidad y ésta se ve acrecentada cuando, debido a la presentación de esta terapia, se levanta un debate en clase.


Los seguidores de esta terapia sugieren su aplicación en todos aquellos trastornos psicológicos que lleven asociado un fuerte componente de “Evitación Experiencial”, esto es, aquellas patologías en las que la persona concentra sus esfuerzos en eludir ciertos pensamientos o sensaciones (como ocurre en la ansiedad generalizada, las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo y el trastorno por estrés postraumático).


Muy resumidamente puede decirse que el objetivo de la terapia es doble. Por un lado se pretende que el cliente acepte aquellos aspectos de su experiencia que ha estado intentando modificar sin éxito (la ansiedad, las obsesiones, la tristeza, etc.) Por el otro, se intenta que ello no paralice la vida de la persona, de tal forma que el cliente pueda dirigirse hacia aquellas metas que le son personalmente valiosas (relaciones sociales, laborales, etc.) aun teniendo ansiedad, obsesiones o con cualquier otra experiencia hasta entonces bloqueante. Como puede verse, frente a los enfoques cognitivos-conductuales clásicos, la Terapia de Aceptación y Compromiso supone un cambio del foco terapéutico. La intervención no va ya dirigida a eliminar o reducir los síntomas, sino que pretende conseguir un distanciamiento de la persona respecto de ellos o, lo que es lo mismo, una forma distinta de autoconocimiento. (Freixa i Baque, 2003).

El párrafo anterior encierra las claves del debate suscitado; nos referimos a la importancia concedida desde este enfoque a los valores de la persona. En este contexto, si, como comentasteis muchos de vosotros, los valores de una persona se concentran en conseguir alimentos quizá las posibilidades de que esta necesidad se vea relegada a un último plano frente al temor de salir a la calle, hablar en público o preocuparse obsesivamente por el estado de salud de su pareja, sean menores, en una sociedad en la que ese valor prima sobre cualquier otro.

En nuestra sociedad son otros los valores que se refuerzan, entre ellos el "pánico al sufrimiento", evitar el dolor a toda costa (tanto físico como psíquico) se está convirtiendo en una trampa mortal para muchos de nosotros, llegando a superponer la necesidad de “sentirse bien” sobre cualquier otra cosa. “Si no te gusta la nariz que tienes y eso te hace menos feliz, opérate”, pero vamos más allá, “Si sientes que vas a morir porque acabas de perder a tu hijo en un accidente de tráfico, entonces tómate algo que te calme o consulta a un especialista que mengüe tu dolor.” Enunciados como los anteriores van creando en la persona una conciencia de “enfermedad” o “anormalidad” por sentir y pensar cosas que no “debo” sentir ni pensar. En todos los trastornos mencionados arriba la lucha contra esos pensamientos y sentimientos pasa a convertirse en el único fin de la persona que los sufre y desde ese momento su vida empieza a paralizarse.

Una lástima creer en esos “falsos mitos”, en los “mantras” de los que Luis Muiño nos lleva hablando desde hace algunas semanas. Derribarlos es complicado, pero cerrar los ojos ante ellos es condenarnos. Lástima que nuestros políticos tengan sus mentes ocupadas en asuntos más trascendentales como sacar el vino de la lista de alimentos saludables para que los jóvenes lo consuman en menor medida (desde luego todo joven bebe vino por estar incluido dentro de esta lista), al igual que el tabaco y otras drogas que desde que sabemos que no son “saludables” prácticamente han desaparecido del mapa… En fin “más circo y más pan” y nosotros a dormir tranquilos, que la felicidad es lo más importante y no merece la pena criar ojeras por asuntos que no tienen solución.


17 comentarios:

Ale dijo...

Terapia de aceptación y compromiso.
Supongo que tendría que aprender a convivir con mis defectos en lugar de querer erradicarlos de mi conducta, hasta que vayan alejandose por no ser útiles o por haber encontrado otras formas mejores de hacer las cosas. ¿Lo he entendido?
Una vez más me sorprendes.
Sigue así, y haz que circulen tus prioridades para que de vez en cuando podamos de nuevo disfrutar de tus escritos. Enhorabuena.

Anónimo dijo...

Si te interesa el tema de los cienciólogos, visita esta página...
http://www.grupoelron.org/
en ella se dice...
"También el Grupo Elron ha entablado una lucha sin cuartel contra la Psiquiatría hasta que desaparezca de la faz de la Tierra."
¿Impactante?

JC dijo...

Vaya es un honor ser yo quien motive que escribas, jaja. Me río pero lo digo en serio...
Realmente no sé muy bien el motivo, ya que soy algo crítico con el psicoanálisis, pero tb estoy ahora empezando un libro de ACT y ando descubriendo esta forma nueva de terapia. Y además el post que puse el otro día trataba sobre la felicidad...o sea que no se muy bien que parte de en lo que ahora ando te inspiró...
ACT, me ha gustado lo que voy leyendo. La tercera generación de terapias cognitivo conductuales.
Añade según mi parecer un elemento nuevo importante que no aparecía en las otras...el esfuerzo por la no evitación de las experiencias negativas.
Se plantea la aceptación de esa cierta variabilidad emocional que parece ilusoriamente borrada de la sociedades occidentales. Aceptación de las emociones normales que muchos pueden experimentar como negativas.
A mi me recuerda esto a la filosofía oriental. Hay un dicho que viene a decir que abracemos las emociones y así estas no acabarán con nosotros. Bueno, en este punto creo que empiezo a filosofar cosa mala, jaja, un saludo.

JC dijo...

Por cierto, me encanta la cabecera de tu blog...

"Es un blog para estudiantes, profesionales de psicología y todas aquellas personas que compartan con nostros esa afición y admiración por una disciplina cuyo campo de estudio es, precisamente, el mayor misterio de nuestra vida: Nosotros mismos."

Es estupendo poder contar con la belleza de esta ciencia que hace que nos sorprendamos con aspectos nuestros que eran desconocidos para nosotros mismos. :)

apesardemi dijo...

Creo que una de las características de la sociedad española actual es que estamos "demasiado mimados", nuestra capacidad de sufrimiento va decreciendo, cualquier dificultad se nos antoja casi insalvable. Algo así como "el pánico al sufrimiento" que mencionas. Creo que no nos hace más felices. No se, es complejo.

Me alegro de tu vuelta, Nere. Un beso de bienvenida.

naro dijo...

Jo... estaba como que esperando tu post, y parece que he llegado justo a tiempo de leerlo :)
Perdonadme mi ignorancia (bloguera y comentadores) ya que mi profesion cae totalmente fuera de vuestro gremio... Pero solo comentar que algunas cosas que comentáis sobre aceptar nuestros problemas (en algunos casos ya agravados a tendencias a pensar negativo) me parecen muy conectadas con un libro que acabo de leer: "Destructive emotions and how we can overcome them" Autor: "A dialogue with the Dalai Lama narrated by Daniel Goleman". Este libro toca muchos temas "de refilón": la plasticidad del cerebro para evolucionar a lo largo de la vida, baraja la posibilidad de terapias basadas en meditación... "una paranoia", muy muy experimental pero tremendamente interesante (al menos para ignorantes del como yo que quieran leerselo y creerselo :P)

Nere dijo...

Ale, muchas gracias (^_^). Creo que sí que lo has entendido bastante bien, aprender a convivir con ellos, dices, y se trata justo de eso. Aprender a vivir con pensamientos y sentimientos que no siempre son los que querríamos. A una persona que tenga fobia social no intentaremos obligarla a sentirse bien cuando "inicie" una conversación con otro, por el contrario, conseguiremos que ella reflexione sobre su vida, aquellos valores en los que se sustentaba y que han podido quedar relegados al último plano de su vida. Si para ella un valor fundamental era ir a clase de fotografía, poco a poco (conforme avancemos en la terapia) irá, y recuperará el valor que tiene para ella ese hecho, la fobia empieza a quedar al margen...

Desde luego la ACT es compleja, hace poco leí un artículo en el que se trataba un caso de sintomatología delirante tratado con Terapia de Aceptación y Compromiso. Creo que el planteamiento de la intervención que hacen aquí es muy inteligente. Si ha alguie le interesa está en: Psicothema.

JC, la verdad es que tampoco yo soy seguidora del psicoanálisis, salvo reconocerle una parcela en la historia de la psicología, no llego más allá. Me alegra tenerte como lector y participante en el blog, creo que voy a aprender mucho de tus contribuciones :)
En cuanto a la similitud con la filosofía oriental, estoy de acuerdo. Tendría que leer más sobre la terapia para prolongar el debate.

Lector anónimo. El tema de la cienciología no me resulta interesante, soy una persona muy pragmática y racional y me cuesta acercarme a la llamada "parapsicología". Como psicóloga (sé que es una postura cerrada) pero no acepto la existencia de ninguna "ciencia parapsicológica". De todas formas he entrado en la web del enlace y he dado un paseo por allí, si alguien que pase por aquí siente curiosidad ahí queda la referencia ;)
Muchas gracias.

A pesar, agradezco que me des la bienvenida y que estés ahí en cuanto posteo. Sigue siendo un tema complejo, como dices, pero creo que muchos estamos de acuerdo en que nos han mimado demasiado. Si tuviéramos que esforzarnos por conseguir lo que queremos, todo se revalorizaría y, quizá, como dice JC empezaríamos a ver el mundo desde una perspectiva más "budista". Un abrazo.

Naro!!!, siempre es un honor verte por aquí. Sobre el libro que has leído, seguro que engancha y se vende bien (porque Goleman es un maestro en eso), lo que ya pongo un poco más en duda es la "calidad" del contenido. Es un problema personal, una pelea que tengo con Goleman. De todas formas se trata de un autor que se documenta bien a la hora de escribir, puede ser interesante...

Ahí queda la recomendación. Te envío un beso fuerte (ya que tiene que recorrer algunos kilómetros) ;)

JC dijo...

Gracias por la hospitalidad :)

Lumons dijo...

La educación no ha evolucionado apenas en los últimos años. Por eso, el miedo a tener miedos, el sentimiento de culpabilidad por sentir "cosas no debidas".

Lorei dijo...

Hola Nere me encanta volver a verte por aquí. Acerca de lo que comentas sobre nuestra capacidad cada vez menor para soportar el sufrimiento es una de las cosas que más me han sorprendido en mi residencia. Parece mentira pero en general los pacientes jóvenes soportan peor el dolor (post operatorio en mi caso) que los pacientes mayores.

yoriento dijo...

Hola Nere y amigos/as, también estudié Psicología en Granada, precisamente con una de las actuales expertos en la terapia de aceptación y compromiso, Mari Carmen Luciano, ahora en la Universidad de Almería. Pero eso fue a long time ago. :-)
Escribo en mi blog www.yoriento.com sobre psicologia desde una perspectiva conductual, con un poco de humor y escepticismo, centrada sobre todo en orientación profesional y laboral.
Y hablo mucho de aceptación frente a la clasica racionalización, accion frente a quejas, etc. Seguimos en contacto¡ :-)

JC dijo...

Pasénse por:

http://conductaprendida.blogspot.com/

En esta página se ha publicado un reto. Se reta a que los psicólogos de cualquier orientación pongan ahí evidencias empíricas que apoyen su cuerpo teórico.

O sea que si son ustedes psicoanalistas, conductistas, terapeutas gestálticos o de otras orientaciones y quieren dejar constancia de que sus métodos de terapia funcionan, pásense por este blog y demuéstrenlo, exponiendo allí las evidencias en las que ustedes se basan.

"El reto ha sido publicado"

naro reloaded dijo...

A cuenta de lo mismo que comente mucho tiempo atras, y tambien viniendo al caso de tu post mismo

http://www.elmundo.es/magazine/2007/395/1176906666.html

(es que he visto el link y me he acordado, jeje)

Saludos!

Anónimo dijo...

Gracias por el enlace!!

Un artículo sin desperdicio y, efectivamente, muy relacionado con este último post. Es una buena y esperanzadora noticia.

Lo único en lo que no estoy de acuerdo con el Hombre más feliz del mundo es con la idea de reprimir el odio y otras emociones de este tipo, en mi opinión todas las emociones son sanas, en su justa medida, y necesarias, solo tenemos que aprender a dirigirlas hacia el objeto adecuado.

Un abrazo Naro, no me olvido de ti ni de tu anterior comentario.

Anónimo dijo...

El anónimo es Nere, pero no sé por qué ahora blogger no reconoce mi contraseña, será algún tipo de represalia por el abandono...

:.(

Hansel dijo...

La primera vez que veo tu blog y la verdad q es muy interesante.

La verdad nos abia nada de esta terapia. Se parece mucho de lo que habla Viktor Frankl en sus tecnicas (psicologo y psiquitra fundador de la logoterapia), cuando habla de que ahi que alejarse de uno mismo, distanciarse.

Y que es cualidad es inherente al sentido del humor. Tambien habia una frase en su libro "el hombre en busca de sentido" ( el cual recomiendo) q decia: "el neurotico que aprende a reirse de si mismo esta en camino a gobernarse, quiza de curarse".

En ese mismo libro tambien hablaba de la tecnica de de-reflexion ( al pueden buscar en el google) q se parece a lo q dice en el articulo en cuanto a desviar la atencion de los sintomas (o sea olvidarse de uno mismo) y enfocarla en lo que se esta haciendo..

Muy interesante, ya lo agregue a favoritos.

Saludos!

Sara dijo...

Hola, acabo de descubrir este blog y de leer el post sobre ACT. Soy estudiante de psicología en la facultad de Murcia y no sabes cuanto me alegro, Nerea, de que alguien se inquiete por la ACT. Hace poco mas de un año nos la comentaron en clase y empecé a leer sobre ella y me interesa muchísimo. Creo que es una gran terapia que supone un cambio muy importante para la Psicología Clínia, porque aúna varios aspectos de diferentes terapias y creo que ese es el secreto del éxito de una terapia psicológica. No conocía a nadie, aparte de los psicólogos de la uni de Almería, y la gente que asiste a sus cursos, que estuviera interesada en la ACT. En mi facultad casi nadie la conoce ni ha intentado ahondar en ella para conocerla mejor. Ahora me siento un poco menos sola, jeje. Saludos