
Dije que escribiría sobre el congreso, por eso hago esto, pero en realidad no traigo buenas noticias.
Muchos de vosotros ya esperábais este resultado, así que creo que no voy a sorprender a nadie.
Ayer comenzé mi jornada a las 13:50 h. tuve tiempo para comer una croqueta y medio flan antes de que empezara mi turno (había que aprovechar los 9 € que nos regala la organización a todos los voluntarios en forma de tickets para el restaurante del congreso).
Llegué a la sala que me habían asignado y relevé a un compañero que llevaba 5 horas de pie y tenía mucha hambre, pese a esto fue bastante agradable. Me explicó qué teníamos que hacer, básicamente cargar presentaciones de los ponentes en el ordenador y estar pendientes de los micrófonos y las puertas. Asistí a tres conferencias, algunos ponentes traían buenos trabajos de investigación, o al menos, habían realizado una buena revisión de trabajos publicados en su área de investigación. Concretamente felicitaron a un ponente de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, Aurelio Olmedilla Zafra, también a mí me pareció notable la diferencia entre el trabajo que él nos presentó y el que traían otros congresistas sobre el mismo tema. Como constituye una excepción creo que merecía ser nombrado.
Muy diferente fue el trabajo presentado por otros grupos de investigación, de ellos me reservaré el derecho a dejarlos en el anonimato, no vaya a ser que contribuya por medio del blog a difundir sus hallazgos. Además de la "utilidad" de su investigación (gastar dinero público en eso me parece una barbaridad, pero así funcionan las cosas y hay ciertas personas que siempre tendrán dónde comer), lo "mejor" sin duda fue la metodología empleada: Preguntaron sobre las creencias acerca de cuestiones académicas a un grupo de personas, a veces estudiantes - titulados - doctores - profesionales - profesores, otras veces sólo doctores y profesores, profesores y estudiantes, etc, supongo que dependía de las personas que andasen por allí cerca en ese momento. La pregunta concreta realizada no constaba en la presentación, tampoco íbamos a exigirles tanto. Las conclusiones: "sobre la base del número de sujetos entrevistados, esto es (doctores: 2, profesores: 7, titulados: pocos casos)". ¡POCOS CASOS!, si han contemplado hasta dos sujetos, ¿qué idea me hago de pocos casos?, ¿es que preguntaron a la persona que tenían más a mano y le dijeron suponte que eres titulado? Puesto que era lá unica que no pertenecía a su grupo de investigación dentro de las 10 personas que ocupábamos la sala, no noté a nadie sobresaltado por esas palabras. A su favor diré, que uno de los ponentes dijo, "en realidad debemos ser cautelosos con nuestras conclusiones debido al bajo número de sujetos consultados."
Hoy me han tranquilizado, ya que me han comentado que normalmente acuden a estos congresos personas que no han podido publicar sus trabajos y se conforman con verlos constar en las Actas del congreso. Si yo hubiese sido la autora de esa broma de mal gusto me hubiese gustado que alguna mano amiga me hubiese frenado cuando se me ocurriera la idea de dar a conocer a la comunidad psicológica europea mis desafortunados hallazgos. En fin, esos son mis profesores, ahí se forja mi formación como psicóloga, todo un orgullo.
La única conferencia que hubo de grupos extranjeros, versaba sobre psicología social, muy centrada en la validación de un instrumento que habían construido para medir determinadas variables como motivación, extraversión, etc. Me pareció bastante aburridilla, aunque aquí tuve más trabajo porque la luz se fue en todo el edificio varias veces y hubo que avisar a los técnicos para que arreglaran el cañón de luz y el portátil, se perdió muchísimo tiempo y los ponentes se acordaron bastante de la organización española.